¡No se asuste! La vereda no se inclinó; el mundo sigue en la misma posición. En realidad, este arbolito ubicado en Corrientes primera cuadra fue víctima de una conjunción de factores que parecen haberlo aplastado: la fuerza de una de las últimas tormentas, una raíces muy débiles y, probablemente, la falta de cuidados suficientes para mantenerlo sano y firme en su lugar.